Miércoles. 20.09.2017

EL MAPA DEL EMPRENDIMIENTO 2017

Aprender del fracaso, clave en el camino al éxito de todo emprendedor

María Benjumea, durante la presentación del Mapa del Emprendimiento 2017.
María Benjumea, durante la presentación del Mapa del Emprendimiento 2017.

Un estudio constata que cuantas más veces fracase un emprendedor, mejor le irá en sus próximos proyectos, porque la tendencia al fracaso disminuye a medida que aumenta su experiencia como creador de startups.

Aprender del fracaso, clave en el camino al éxito de todo emprendedor

Esta es la conclusión más llamativa del estudio Mapa del Emprendimiento 2017, presentado este miércoles en Madrid por María Benjumea, fundadora de Spain Startup-South Summit. Esta experta ha explicado que a las experiencias negativas “no nos gusta llamarlas fracasos porque son fallos, de prueba y error”.

Según este estudio, si un emprendedor solo ha montado una empresa semilla su probabilidad de fracaso es del 33%. Si han sido dos, la tendencia al naufragio disminuye hasta el 29 %; cuando ya han sido tres, la posibilidad de fracasar cae al 26%, y tras cuatro experiencias la probabilidad de fallar se reduce hasta el 20%. Es decir, la estadística admite como probable que uno de cada tres emprendedores fracase al montar su primer negocio, pero lo aprendido -incluso a base de malas experiencias- permite que cuatro de cada cinco alcancen el éxito después de intentarlo varias veces.

Los empresarios españoles son conscientes de esa disminución del temido riesgo de fracaso, pues la mitad (48%) son emprendedores en serie, es decir, son recurrentes. Este dato coincide con la media europea, pero no con la de Lationamérica, que alcanza el 54%. En España, se estima que el 25% de los emprendedores han creado dos o más startups.

¿Cómo es el emprendedor español?

Otra de las conclusiones que revela el Mapa del Emprendimiento 2017 es el perfil del emprendedor. El emprendedor medio español es un hombre de 36 años, con formación universitaria, ya sea en ingeniería (36%) o ciencias sociales (35%), y recurrente, pues el 48% ya ha puesto antes en marcha otros proyectos.

“Cada vez se equilibra más la formación de los emprendedores en ingenieros especializados o de ciencias sociales, comprobando que es tan importante el factor tecnológico como su implantación en la sociedad”, ha destacado María Benjumea. Pero, independientemente de la modalidad escogida, el 97% de los emprendedores tienen formación universitaria.

La formación se ha convertido en los últimos años en un factor clave para emprender e innovar en los diferentes sectores. El sector elegido dependerá en cierta medida de la edad del emprendedor: los mayores de 45 años tienden a decantarse por sectores como business y productivity y transporte. Por su parte, los menores de 30 apuestan por el turismo y la moda.

El informe ha sido elaborado a partir de una muestra de 1.585 proyectos, de los 3.516 que se presentaron a la Startup Competition. Resalta también en el perfil de los emprendedores analizados que la mayoría (el 57%) trabajaban por cuenta ajena antes de lanzarse a montar una empresa, frente al 1,5% que estaban en situación de desempleo. Un factor que demostraría, según los promotores de este estudio, que el emprendimiento es cada vez más la opción laboral que muchos eligen. De las personas consultadas, seis de cada diez aseguran que "siempre" han querido ser emprendedores.

¿Cómo son los proyectos?

La mayoría de los proyectos presentados al concurso y analizados en esta muestra se encuentran aún en fase de desarrollo (73%). Sólo el 19% está en una fase de crecimiento ('growth') o avanzada. Además, se estima que durarán en el mercado entre uno y tres años. La media de vida de las startups es de 1,87 años. No obstante, la fundadora de Spain Starup-South Summit afirma que “cada vez más hay una mayor madurez de los proyectos”.

Los trabajadores que deciden emprender lo hacen siempre escuchando al mercado, por ello los sectores donde se desarrollan esa startup son: Fintech (en todas sus modalidades), realidad aumentada, arte y diseño… respondiendo siempre a las necesidades que tiene el mercado.

Su clientes finales son principalmente otra empresas, el 43% de las startups vende sus servicios para el 'B2B' (de empresario a empresario, por sus siglas en inglés). “Las corporaciones se han dado cuenta de que no pueden crear la tecnología que la gente demandad por sí sola, por eso recurren a la compra o aceleración de startups, porque es una de las fuentes de innovación más importantes” añade Benjumea.

En cuanto al empleo que generan esta empresas semilla, el 49%  cuenta con equipos de entre dos y cinco personas, aunque su objetivo es siempre seguir creciendo para generar más empleos. Entre los profesionales que más suelen demandar son creadores de software, ventas, marketing…

También tienen demandas

La principal demanda de estos emprendedores es que el Gobierno facilite la consolidación del ecosistema emprendedor. Para ello, piden beneficios fiscales, acceso más fácil a fondos económicos y flexibilidad en la contratación.

Pero antes, y es la principal preocupación de las startups, es el aumento de la financiación privada, pues el 57% de los emprendedores siguen recurriendo a fondos propios para llevar adelante su proyecto. A pesar de ello, Benjumea considera que “es bueno que el emprendedor se moje en su proyecto, porque eso significa que el emprendedor confía en él. Lo que pasa es que esto se tiene que profesionalizar”.

Mujeres emprendedoras: la asignatura pendiente

“No hay manera de que despeguemos en cuanto a la formación de startups formadas por mujeres. Solo hemos subido un punto con respecto al año pasado”. Estas han sido las palabras de la fundadora de Spain Starup-South Summit al explicar el bajo porcentaje de mujeres emprendedoras, solo el 18%.

Un porcentaje que sorprende porque las empresas semillas lideradas por mujeres fracasan mucho menos que la lideradas por los hombres, un 27 % frene a un 59%. Para Benjumea, se trata de un aspecto de educación, de sociedad, que hay que solucionar entre todos, y sobre todo: “Es un tema nuestro. Tenemos que convencernos de que emprender merece la pena”, ha apostillado.

Aprender del fracaso, clave en el camino al éxito de todo emprendedor